Gracias por todo los momento maravillosos que paso a tu lado, eres mi más grande motivación para seguir adelante. Gracias papá, por cuidarme siempre, por ser mi guía, mi horizonte, mi limite ante los excesos, mi amigo y mi mejor consejero, y sobre todo, por darme la oportunidad de ser tu hija.
Mi Padre, cuando Yo tenía.....

4 años
: Mi papá puede hacer de todo.
5 años : Mi papá sabe un montón.
6 años : Mi papá es más inteligente que el tuyo.
8 años : Mi papá no sabe exactamente todo.
10 años : En la época en que mi papá creció,
las cosas seguramente eran distintas.
12 años : Oh, bueno, claro,mi padre no sabe nada de eso.
Es demasiado viejo para recordar su infancia.
14 años : No le hagas caso a mi viejo.
¡Es tan anticuado!
21 años : ¿Él? Por favor, está fuera de onda,
sin recuperación posible.
25 años : Papá sabe un poco de eso,
pero no puede ser de otra manera,
puesto que ya tiene sus años.
30 años : No voy a hacer nada hasta no hablar con papá.
40 años : Me pregunto cómo habría manejado esto papá.
Era inteligente y tenía un mundo de experiencia.
50 años : Daría cualquier cosa por que papá estuviera aquí
para poder hablar esto con él.
Lástima que no valoré lo inteligente que era.
Podría haber aprendido mucho de él.
Hoy sólo quiero decirte viejo del alma, que
eres el ser que más respeto y admiro...por eso te pido con amor y vehemencia,
que más que padre...¡Seas mi amigo!. Felicitación día del Padre.
No me des siempre todo lo que pida,
a veces yo sólo pido para ver cuánto puedo obtener.
No me des siempre órdenes;
si a veces me pidieras las cosas lo haría con gusto.
Cumple siempre tus promesas;
si me prometes un premio o un castigo, dámelo.
No me compares con nadie
Si me haces lucir peor que los demás seré yo quien sufra.
No me corrijas delante de los demás,
enséñame a ser mejor cuando estemos a solas.
No me grites,
te respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar.
Déjame valerme por mi mismo
o nunca aprenderé.
Cuando estás equivocado admítelo,
y crecerá la opinión que tengo de ti.
Haré lo que tú hagas,
pero nunca lo que digas y no hagas.
Cuando te cuente mis problemas, no me digas no tengo tiempo;
compréndeme y ayúdame.
Quiéreme y dímelo, me gusta oírtelo decir.


